HUYE. He vivido exactamente lo mismo que tú. Todas las chicas me han puesto los cuernos, soy un pobre chico bueno al que hacen daño. Te trato mal porque no confío en ti. Me haces ser así. Cada vez te comen más terreno, cada vez tienes menos autoestima, cada vez menos kilos, cada vez menos maquillaje, cada vez menos amigos, cada vez menos familia.
Y ten una cosa clara: NO VA A CAMBIAR. NUNCA. Y, por supuesto, NO ES TU CULPA. Sé que te dará muchísima pena por los niños, pero tampoco son tu responsabilidad.
Te costará muchísimo, pero cuando consigas que te deje en paz, o tú consigas deshacerte de su control, sentirás como si te quitaran de encima una losa de 10.000 kilos.
Escoge ser feliz, escoge alejarte de ella.