Sincericidio que se llama. Él se ahorra calentamientos de cabeza porque «ha sido sincero y te lo ha contado» y te traslada a ti el malestar, la ansiedad y la angustia que tenía de «mala conciencia», transformado para ti en qué hacer ahora con esta información. Si tiene claro que no quiere nada con ella, debería haberse callado para ahorrarte sufrimientos y esperar a que se le pasase el capricho.