El perro, sin duda. Tu perro te quiere más que tu novio, está claro. Leo por ahí algún comentario en defensa del novio y el no absoluto al animal; esas personas son incapaces de amar a su pareja con todas sus cosas. Quien tiene un animal sabe que es parte de su vida y que es una responsabilidad para siempre. No es un juego. Yo aporté dos gatas a mi vida en pareja y mi novio nunca había vivido con animales y me daba miedo cómo iría, pero se aceptaron mutuamente bastante bien y ahora están enamorados el uno de las otras. El animal va contigo, y si no esa persona no merece respeto ni amor ni nada y tú lo sabes. Porque hoy es el perro, mañana será otra cosa y el año que viene otra.