Coge el champú y cuando esté sentado le echas un chorretón en la cabeza, no tendrá más remedio que lavárselo… una vez en la ducha, digo yo que el agua calentita le hará apetecible acabar de ducharse… (puedes usar un huevo en vez de champú, también)
Otra opción es dejar de ducharte tú, a ver si así se da cuenta del efecto que produce…
En cualquier caso, ánimo y suerte!!!