Pero qué daño hacen los espejos en el gimnasio! Yo dejé de ir a clases colectivas porque no quería verme más en aquel espejo moviendo mis kilos de aquella manera.
No hagas lo que yo, sigue con lo que estás haciendo porque ya solo ponerte el chandal dice mucho de tu actitud. Aprovecha esas ganas con las que entras y cuando te mires en el espejo piensa: Vaya chica guapa y qué cuerpazo se le está quedando con el ejercicio!