Me parece graviiisimo. ¿Te doy mis llaves en confianza y urgas toda mi casa? Vamos, esa señora estaría desterrada de mi casa lo que le resta de vida.
Para que tu marido entienda un poco, coge algo que le guste mucho, que lo tenga por añoranza y lo escondes. Y un día tonto sacas el tema, y dices que vas a preguntar a su madre si cuando limpió el armario lo vio y lo recolocó…y boom que se haga la magia de la conciencia, de lo que no entiende de tus «son simples bolsos» a le ha tirado algo suyo y molesta.
No se me ocurre tirar algo de una casa ajena ni de broma.