Buenas.
Decide tú que quieres hacer si lo tuvieras sola.
Si es que no, no te martireces. No porque la sociedad te diga que se te pasa el arroz debes tenerlo. Un hijo debe ser deseado.
Y si es que sí, queda con él y dile lo que ha pasado y que podrá participar en la medida que él desee.