Yo he creído entender que el problema realmente no es tu cara. Si no te gusta tu persona, conviértete en otra persona. Tómate un tiempo para desarrollar una personalidad y un estilo que te guste, piensa si te gusta cómo vistes, cómo hablas, a qué dedicas tu tiempo, e incluso de qué gente te rodeas. Sobre todo, piensa qué es realmente lo que no te gusta de ti, para cambiarlo. Hay que hacer un esfuerzo de analizarse uno mismo para llegar a ser la persona que uno quiere ser. Todos evolucionamos. Seguro que en unos años no eres la misma persona de ahora.