Si no tuviste una relación conflictiva en el pasado, si no te maltrato de alguna mnera, si se preocupó por ti en darte cariño, educación y cultura, si te tendió la mano cuando te caiste para reconfortarte y ayudarte a levantar…
El problema eres tú.
Si no pusieras tu edad pensaría que tienes 15-17 años y que sientes el agobio típico de la adolescencia cuando nuestros padres quieren saber donde estamos y con quien en todo momento, o que estamos haciendo y cuando volvemos a casa.
Pero al llegar a adultos si tenemos una buena relación lo normal es desear ver a nuestra familia, llamarlos sin motivo sólo para preguntar que hicieron hoy y si son mayores para saber como se encuentran. Pasar tiempo con ellos:ir a una comida, una cena, una merienda, un paseo, ir a ver una exposicion, tomarse un café…