Mi día a día es llegar a mi casa y hacer inspección por todas las habitaciones de la casa para ver si veo alguna ya que este verano me he encontrado unas cuántas (vivo en Valencia en un primero). Entiendo tu miedo porque yo veo una viva y me pongo a llorar pero como no tengo la opción de irme a otra casa a dormir, mi mejor remedio está siendo poner ramas de laurel fresco por el suelo….no he vuelto a ver ni una! (A parte de tener la jeringuilla de veneno y los cacharritos negros del Carrefour) cuando se vaya secando tendrás que cambiarlo pero el olor que desprende las auyenta… ánimo!!!