No creo que seas mala persona porque no te agrade que tu relación se haya convertido en algo que no era lo que tú buscabas. Es totalmente lícito que no te agrade. Tampoco creo que tu problema sea que se centre mucho en los niños. Creo que tu problema está ligado a que sientes que la madre de los niños se aprovecha de tu pareja porque, para él, ellos son importantes y te escudas en otras cuestiones, como que «descuida las obligaciones económicas dentro de la casa pero para ellos siempre tiene».
El problema es que tus prioridades y las de tu pareja son diferentes y no, no eres menos humana por no querer hijos o cargar con los hijos de otra persona, menos si nisiquiera son de tu pareja, pero sí es justo que él contribuya, se implique y se involucre con su familia lo que él determine. Si no viven en tu casa y no te pide dinero a ti… No hay mucho que puedas cuestionar.
¿Conclusión? Yo hablaría de forma asertiva con él y le preguntaría claramente si tiene en mente que este sea su proyecto de vida o si va a ser transitorio. En caso de que para él esta actitud y compromiso sea un proyecto vital (que repito que es completamente respetable), si tú no lo quieres aceptar y compartir porque no entra en tus planes, mi recomendación es que no sigas con la relación.
Él tiene todo el derecho del mundo de invertir su dinero y su tiempo en lo que él considere, igual que tú. Si ello supone que tú te sientas desatendida (que también es respetable) la que debe poner el límite eres tú, por ejemplo, estableciendo tiempos para ti, negociando hasta donde tú te sientas cómoda o renunciando a la relación. Como creo que va más por la parte del dinero, no pierdas el tiempo si no valoras su acción con sus sobrinos y no te tortures pretendiendo controlar una situación que no te corresponde a ti.
Posdata: No. No eres menos humana por no saber empatizar con su situación. Tampoco se sabe qué tipo de carencias afectivas has podido tener. Sí es una actitud egoísta querer controlar lo que otros hacen o en qué invierten, pero todo en el mundo es egoísta, hasta el «amor».