Hola María!
Conozco perfectamente el mundo del cosplay. Yo he hecho varios y los he llevado sobre todo en el salón del manga de Barcelona, y conozco a mucha gente del mundillo, aunque la mayoría de forma indirecta. Es algo que hago sencillamente porque me gusta y ni soy conocida ni nada de nada.
Aclarado esto, quería comentar varias cosas. En primer lugar, que no eres la única persona con este problema. La realidad es que, tristemente, y en mi opinión, el mundo del manga y el anime tiene un gran problema en relación a todo lo referente al aspecto físico. Y es evidente la razón: somos fans de series, cómics y dibujos en los que nuestros ídolos y nuestros personajes favoritos están a menudo muy sexualizados, tienen físicos imposibles, o sencillamente, tienen un aspecto «manga», que no es ni mucho menos realista. Y esto por supuesto se extiende a los cosplayers. Estamos tan acostumbrados a la exageración y sexualizacion de los personajes que aplicamos los mismos criterios a personas reales, y esto en mi opinión es un gran error. Somos humanos de carne y hueso, no dibujos manga.
Yo creo que cuando haces cosplay hay que tener muy claro cuál es tu objetivo. Hay personas que lo hacen sencillamente para sentirse admiradas. Otros lo hacemos porque nos gusta dedicarnos a un proyecto, trabajar con las manos, currar en cada detalle y buscar la perfección en lo que hacemos. Otros solo buscan la diversión de encarnar a su personaje favorito y no pierden tiempo con los detalles. Por supuesto, todos los motivos son respetables, pero desde luego a mi parecer, cuando te mueves en un ambiente de cosplays de alto nivel, lo importante es lo segundo. Es el trabajo. Que a ese nivel se desprecien trabajos muy buenos porque el aspecto del cosplayer no es exactamente igual al del personaje original… sinceramente, me parece una vergüenza. Aparte de una ilusión, porque como ya he dicho, es evidente que el aspecto de los personajes esta muy lejos de la realidad.
No te voy a decir que no hagas caso y que no te sientas herida ante la actitud de la gente, en primer lugar, porque tienes todo el derecho a hacerlo, y en segundo lugar, porque ignorar el daño que te hacen no es la solución. Yo, desde mi humilde posición y desde la facilidad que da hablar desde fuera, te diría que luches por l o que te gusta. Afortunadamente, poco a poco comienza a haber una cierta conciencia entorno a este tema. El manga, el anime y los videojuegos en España hace tiempo que ya no es monopolio de hombres y adolescentes e incluye a más gente, gente de todas las edades, opiniones y físicos, y cada vez hay más gente dedicada al cosplay que no está dispuesta a que su afición tenga que recibir la aprobación de un grupito para poder disfrutarla. Cada vez hay más cosplayers que luchan por el derecho a hacer lo que les gusta sin tener que ser blanco de insultos porque eres más bajita, más gorda o incluso más negra que tu personaje. Te animo a seguir haciendo cosplay y a defender de manera activa el derecho de todos a hacerlo, a que te conviertas en una representante más del cosplay para todos. Como ocurre con todas las causas, debemos hacer visible el problema y enfrentarnos a las barreras de frente. Creo que es una tarea muy dura y en la que puedes recibir muchas decepciones, pero si consigues mantener tus ganas de pelear y pasártelo bien, estarás contribuyendo a cambiar algo que afecta a muchas personas dentro de este mundillo. Necesitamos más cosplayers dedicadas, buenas en lo que hacen y que se enfrenten al peor enemigo del cosplay: la manía de no entender que somos personas reales.