Yo tengo una situación parecida. Ambos somos de la misma comunidad autónoma pero de diferentes ciudades. Hay unas dos horas, entre una ciudad y la otra.
Yo desde el principio dejé claro que no renunciaría a vivir fuera de mi ciudad. Estudié medicina, y tengo trabajo en mi ciudad con buenas condiciones. Cuando decidimos dar el paso de vivir juntos, mi pareja no encontraba trabajo de lo suyo y entro a trabajar en Mercadona, en mi ciudad. Todo iba bien. El renunció a vivir cerca de su familia, de sus amigos y del mar por venirse a mi ciudad.
Hace unos meses recibió una oferta de trabajo relacionado con sus estudios y no podía rechazarla, pero en su ciudad. Y objetivamente, el traslado de mi trabajo dentro de la misma comunidad es fácil.
Así que no me lo he pensado. Al igual que él se vino a mi ciudad por mi, ahora me toca hacerlo al revés. No sería justo, no hacerlo. Así que, me hayo pidiendo traslado, cerquita del mar.
Consejo: Déjate fluir.