La cosa es tan simple como que a los hombres se los ha educado históricamente para ir «a la caza», para tirar la caña, ir probando con todas y después descartar y elegir. Mientras que a nosotras nos educan para tratar por todos los medios de intentar «ser elegidas» y ni nos fijamos en elegir nosotras ni casi ni en si nos gusta quien nos hace un poco de casito. Dejando de ver banderas rojas, como se lee mil veces por el foro, y dando una oportunidad tras otra, y todas las excusas posibles. El caso es esperar a ser «la elegida».
Lo que tenemos es que espabilar de una puñetera vez, y ver lo que tenemos delante de verdad.