La verdad es que a mí también me rayaría si SIEMPRE me tapara la cara.
Al final la cara la utilizamos para expresar nuestras emociones, de forma más o menos voluntaria. Y normalmente nos fijamos a la expresiones de quien sea para saber cómo está.
Si no quisiera verme la cara, no interpretaría que mi cara no le gusta, sino que no le importa lo que yo estoy sintiendo, que es todavía peor.