Para que te hagas una idea, yo con 25 años me veía defectos y tenía complejos por todas partes y, casi 20 años después –con embarazo y parto incluidos–, me veo una diosa.
El motivo? Haberme sacudido los complejos que nos inculca la cultura machista y misógina en que estamos inmersas y convencerme de que NO NECESITO A NADIE MÁS QUE A MÍ (y a mi hijo) en mi vida.