Si es lo que haces siempre, la razón la tienes tú. Tu casa, tus normas.
Otra cosa sería que invitaras y hubieras invitado siempre a todo el mundo y de repente le dijeras que él no. Eso es un feo. Pero si es tu manera habitual de actuar no sé a qué viene el pollo por este tío concreto.
¿Es que sus parejas anteriores le daban igual?