Miles de adolescentes cada día van en moto y no les pasa nada. Que tu tengas miedo no significa que tu hija tenga que tenerlo. Si ella quiere moto y su padre está dispuesto a pagarle el carnet y la moto, pues no tienes nada mas que decir, me temo. Tienes tu el mismo derecho a decir que no como él a decir que si. Y me temo que sólo conseguirás tener a tu hija en contra.
Aclaro que a mi tampoco me hacen ninguna gracia las motos, pero hay que aceptar que hay gente que no ve esos peligros y les gustan. Y para los adolescentes tener esa «libertad» es un gran paso.