Odias hacer ejercicio. Vale, estupendo. ¿Y? Tienes que hacerlo, si quieres adelgazar por lo menos. Creo que ya somos suficientemente maduras como para aceptar que a veces tenemos que hacer cosas que no nos gustan. Y si todo se te hace tan insufrible yo te recomiendo que vayas variando (correr, nadar, andar, eliptica, bici, remo…) para que por lo menos el suplicio no sea repetitivo o que hagas HIIT tres veces por semana para que solo sean 15 minutos de tortura.