Es que conceder el beneficio de la duda de que los hombres que me he encontrado (en todos los ámbitos) no tengan intenciones espurias me ha hecho perder tiempo, salud mental y dinero porque, en el 90% de los casos, van a aprovecharse de una al nivel que sea.
Unos van más de suavones (como el novio de la compañera) y a otros se los ve venir de lejos pero todos, tarde o temprano, asoman la pezuña.