¡Hola CLOSQUES!
Te entiendo perfectamente, porque yo también estuve años centrada en mis estudios y en varias oposiciones y nunca me terminó de gustar el hacer ejercicio, aunque sabía que lo necesitaba urgentemente, ya no por los kilos (que me sobran muchos), sino porque estaba completamente agarrotada y dolorida, me cansaba muy fácilmente, tenía muchísima ansiedad, nervios, demasiado sueño o insomnio (según), etc.
Hace un año me encontraba tan mal en todos los sentidos (estaba pasando un mal momento) que decicí probar con zumba. Muchas veces estuve tentada a dejarla, porque se me hacía muy cuesta arriba a veces (al principio de todo me costaba dormir), pero poco a poco mi cuerpo se acostumbró, yo me empecé a sentir mejor, estaba más ágil, más flexible, empecé a adelgazar poco a poco, me fui estilizando y además que me gusta y me lo paso bien. Que el cuerpo se acostumbre al ejercicio (sea cual sea el que escojas) es un proceso gradual y a veces lento, pero tú te acabarás sintiendo mejor. Eso sí, prueba diferentes actividades o ejercicios hasta dar con lo que más te guste, porque la motivación es muy importante y los monitores y compañeros que se tengan (en el caso de actividades grupales) también. ¡No te rindas! Independientemente de que bajes más rápido o más lento de peso, el ejercicio es una buena válvula de escape para todo y hace que te sientas mejor. ¡Mucho ánimo! ¡Cuesta empezar, pero luego no dan ganas de parar! ;-)