Buenos días. Ante todo, mucha calma.
«La familia es lo primero», y me parece muy lícito, pero resulta que tú también eres su familia. Una pareja, una pareja con perro, una pareja con hijo. ¿Qué más da? Todo son familias y se deben cuidar con la misma pulcritud que a la de sangre.
Y para que una pareja se mantenga estable y fuerte, tiene que tener sus momentos de intimidad (sean o no más guarrománticos), hablar las cosas con claridad, hacer detalles de vez en cuando y por supuesto, evitar a toda costa que padres/suegros se entrometan demasiado en la relación o tomen decisiones que no les corresponden.
Obviamente hay papás que necesitan ayuda. Pero a costa de perder a tu familia o de divorciarte, no. Tiene que haber un equilibrio, un acuerdo. Si hace falta se pide ayuda para que venga una cuidadora externa o se busca una resi de día. Lo que haga falta para que la pareja no se vaya al garete. Porque la pareja es lo que une y estabiliza el núcleo familiar, esté compuesto por más o menos familiares, y eso hace que sea importantísimo cuidarla.
Que no te traten como si fueras menos. Tú también eres familia. Suerte.