Es que tú no tienes que decidir si tener un hijo es un capricho o no para otra persona. Si el marido no lo quiere, no lo quiere y punto, tienen ese pacto entre ellos.
Otra cosa es que sea un cabrito por no acompañarla a abortar, eso sí me parece de traca.
Pero con el resto de tus opiniones me parece que te inmiscuyes demasiado en un tema exclusivo de pareja donde, te recuerdo, la que ha cambiado de opinión es tu amiga, no el marido, por muy mal que a ti te caiga el coherente es él.