Claro que él tiene todo el derecho de gastarse el dinero con quien quiera y como quiera, pero esto lo de siempre: ella gasta SU DINERO pensando en los dos y él gasta el suyo pensando solo en él (y en sus amigotes, si se tercia). Eso al novio de la compi le viene de putero padre, cómo no.
Solución: soltar lastre (lastre=ese individuo que llamas «novio»).