Si fueras varón no tendrías esa sensación de que eres pedante y «vas de listo» solo por aconsejar a amig@s. A las mujeres nos inculcan el «síndrome de la impostora», que «calladitas estamos más guapas» y que no hay que «hacerse notar» si no quieres caer mal.
Amiga, date cuen.