Hola, cielo.
Claro que tiene solución: mandarlo a la mierda cuanto antes porque el atento, cariñoso y detallista que conociste nunca existió. Era el disfraz para que te pilles por él y, una vez en el bote, se quitan la careta y queda lo que estás viendo ahora: un maltratador psicológico.
Suerte.