Estuve en tu misma situación (incluyendo la búsqueda secreta de casa) y lo único que conseguí fue agobiarme aún más. Por suerte, una gota insignificante colmó el vaso. Desde la tranquilidad hablé con él. Le comenté que tanto él como yo éramos conscientes de que la cosa no funcionaba y no era algo puntual sino que la arrastrabamos durante más de cinco años. Por mi parte, le comunique que en cuanto tuviera casa, recogería mis cuchillos y me iría de casa.. el impasible como siempre a mis emociones, no me tomó en cuenta. Hasta que me vio hacer las maletas. Ahí me dijo que me fuera ya aunque aún no pudiera entrar en mi nueva casa. Ahí me vi, con la trolley buscando hotel a la espera de poder hacer la mudanza. Tampoco tenía apoyo ya que durante años fui «la loca que estaba mal». Como punto positivo, te diré que vivo en un maravilloso zulo, he recuperado la alegría y las ganas de vivir. Con el tiempo, la gente me apoyo al ver ese cambio. Vieron que durante años estuve apagada por estar en una relación así. Demostré y ME demostré que eso solo fue una etapa más de mi vida y que con o sin ayuda he conseguido hacer y sentirme como buscaba. Durante el proceso he necesitado mucha ayuda psicológica pero decirte que puedes y podrás. Como suelen decir de amor ya no se muere pero de hastío y pena si. Un beso