No tienes que renunciar a nada por nadie. Sólo por tí mismo. Explicaselo con delicadeza, pero firme, porque peligroso es conducir coche,moto o patinete, pero renunciar a algo que te gusta por el miedo de tu pareja es absurdo, de verdad. Y a mí las motos me dan pánico, te lo juro. Y mi marido y padre de mis hijos es motero. Lo entiendo y lo respeto, como el respeta mi gusto por por otras cosas.