Me siento identificada con tu escrito… Siempre he sido la «gorda simpática que vale oro como persona pero físicamente siempre está por debajo» (son unas comillas muy largas, pero es la definición de como me he sentido muchas veces con mis amigas «las guapas»). Esas frases de «tú vales mucho» «eres una gran persona!» Sí sí… como persona te puedo dar mil vueltas, pero ver como te quedas a dos velas, porque se les arriman tíos para ligar y te quedas al margen es incómodo y una puta mierda.. Adoro a mis amigas, pero en ocasiones me siento excluida por cosas así, y no les puedo decir «joder, dejad ya de hablar con los babosos, que hemos venido a estar juntas», pues porque no es plan… Pero sí que me gustaría, como tú, la escritora del post, poder blasfemar y desahogarme de los típicos mosqueos de gorda… Esas frases y pullitas que nos sueltan «sin mala intención» (o sí), las miradas familiares, los interrogatorios y todos esos consejos que nunca pedimos y que nos sacan de quicio… Ánimo! que no estás sola ;)