Si ya has agotado toda la diplomacia y conversaciones…Deja de pagarle el smartphone (seguro que a eso no le pueden invitar sus amigos), de lavarle y de plancharle la ropa, que se tenga que preparar el mismo y cocinar sus comidas, no limpies su cuarto…como si no existiera.
Ya verás qué pronto espabila y se da cuenta de lo que valen las cosas.