Yo era como tú, no me salía decir según que cosas, no me atrevía a comprometerme… ¿y sabes que pasó? que un día alguien se fue de mi lado y me quedó una gran pena interior (y creo que aún la tengo) de saber que esa persona se fue sin yo nunca haberle dicho lo que sentía, de pensar que esa persona seguramente creyera que me daba igual, y que precisamente por eso se fue, porque la hice daño… creo que el darme cuenta de esto me dolió más que el miedo a no expresarme… y a partir de ahí fue cuando se se acabó el callarme las cosas… se me quitaron los reparos.
Sé valiente y atrévete a decirle que quieres estar con ella antes de que sea tarde, y te toque soltarte a base de sufrimiento y pena interior por haber sido tan tonto de dejarla escapar haciéndola crees que te da igual.