Entiendo como te sientes porque yo también estuve ahí.
Lo primero que aprendí fue a no compararme con otras personas. Yo soy yo y me relaciono de unas maneras, y otras personas se relacionan de otras. Hay gente a la que parece que le resulta súper fácil crear relaciones con el punto de intimidad y conexión necesarias para convertirse en relación parejil, independientemente del físico. Hubo un tiempo en que me sentía menos que esas personas, hasta que aprendí que con esos que no quisieron nada serio conmigo, tampoco yo me sentía realmente enamorada. Aprendí a asumir
que para mi no era tan facil encontrar esa conexión y me relajé. También tuve un tiempo de promiscuidad y experimentación con muchos rollitos de una noche, y luego vino una época en la que ya no quería saber de tios y con mi manita era la mar de feliz, que solo dd pensar en procurarle placer a cualquier capullo me moria de la pereza. También fantaseé con que viviendo en otro país, en una ciudad más grande, conocería a alguien y viviría una gran historia de amor. Pero eso no pasó. Terminé volviendo a casa, a la ciudad donde pasé mis mejores años universitarios, y fue aquí dónde conocí a alguien, y estoy viviendo 6 años después una preciosa historia de amor. Nos conocimos en un momento en el que los dos nos sentíamos muy bien con nosotros mismos, disfrutábamos de la soledad sin dejar de estar receptivos. Y nos conocimos de casualidad una noche de fiesta, y un rollito de una noche siguió fluyendo de modo que al mes ya estábamos volando en la nube del enamoramiento. Y curiosamente teníamos amigos y conocidos en común, salíamos por los mismos sitios y hasta es posible que coincifieramos alguna vez pero ni nos vimos, porque seguramente no era el momento adecuado para ninguno de los dos.
Mi consejo es que te cuides, te mimes, te conozcas y aprendas a disfrutar al 100% de tu soledad. No te compares con los demás porque tu eres única e irrepetible, relájate y disfruta todo lo que puedas de la vida, que eso seguro que se te da bien, y si conoces a alguien, asegúrate que sea alguien que haga que te compense renunciar a tu soledad.