No veo problema en que te ponga “el cani malote” sino en que es tu compañero de piso.
La convivencia se puede hacer incómoda si luego no os entendéis o os acostáis de vez en cuando y mientras él sigue con su vida trayendo chicas a casa y tú escuchándolo todo.
Si quieres llevarte esa alegría al cuerpo, espérate a que termine el curso y vayas a dejar el piso, pero no te metas en semejante berenjenal con todo el año por delante.