Sofía ya «sabe» que tiene que dejar a su pareja pero aún no se anima y lo que necesita es un hombro en el que llorar hasta que diga ella «se acabó» o sea el otro el que la deje.
Limítate a estar ahí para cuando dé el paso y de los mil audios diarios que mande pues escuchas los puedas y quieras y, si le sienta mal, pues ella verá porque tú tb tienes derecho a tu mínimo de salud mental y tranquilidad.
Por lo demás, es muy fácil desde fuera llamar «victimista» a quien se queja de lo malo que es su novio pero aún no se anima a ponerle las maletas en la puerta o pirarse ella. Por Carlota y cía. lo digo.