Lo tuyo es un clarísimo caso de calvofobia. Reconocer que eres calvófoba, es un gran paso que te honra, todo hay que decirlo.. Búscale las ventajas al asunto: sus pelos no atascarán la ducha; las gorras le quedarán pintadas; nunca pillará piojos; ahorro en champú, cera y electricidad (por no usar el secador); en verano sudará menos…Todo un mundo se abre ante ti. Y lo más importante: nunca te pondrá los cuernos, porque ninguna mujer se enrollaría con un puto calvo.