Me sucedió exactamente lo mismo.
En la SS haciéndome salí dolorida, aunque en doctor fue amable, dijo en todo momento que era por la posición del bebé así que le dejé hacer, a pesar de lo mucho que viajaba el aparato, ya que entiendo que está bien protegido por el saco y líquido amniótico, y a mí también me interesaba que se viera bien esa echo morfológica tan importante de la semana 20. Aún así, prefirió citarme pasados unos días para que volvieran a intentarlo.
El segundo ginecólogo que hizo esa ecografía, de la SS, no apretó nada y se limitó a redactar un extenso informe con copia y pega de textos sobre los graves peligros que corremos el bebé y yo por tener sobre peso. Prácticamente ni me dirigió la palabra, puso allí que existía una gran limitación debido al peso y punto.
Por otra parte, a la siguiente semana tuve cita con el ginecólogo que me lleva el embarazo por privado (me hice un seguro tras la mala experiencia de parto que tuve personalmente en la pública). Cuando me tumbé en la camilla, ya con l que había pasado en la SS, avisé de que entendía que debido a la grasa corporal no se podría apreciar bien etc… El doctor me dijo enseguida que eso no tenía nada que ver, que dependía de la posición del bebé, de la calidad del ecógrafo y de la pericia del profesional. No me hizo ningún daño y vio todo perfectamente (iba explicando a la enfermera todo lo que vislumbraba asegurando que cada parte de mi bebé estaba bien).
Igual me mintió para que no me sintiera mal por el peso, pero no me dio esa impresión. Me dio la impresión de una persona cabal y con experiencia, sin más.
Todo depende de la calidad humana de con quién des.