Cuando mi novio de entonces estaba construyendo su casa me pidió mi opinión, nos reunimos con el arquitecto, decidimos distribución,materiales y colores y luego el lo cambio todo por que se lo dijo su madre. Nunca fue mi casa. Nunca me encontré cómoda en “su» casa. No puedes decidir donde tiene que opositar tu novio, pero que se enfade por que des tu opinión cuando tú también vas a vivir allí es una línea roja enorme. Yo me pensaría lo de vivir juntos