Parece que estás describiendo a mis padres al dedillo, con la diferencia de que no se divorciaron nunca, ni lo harán ya, y que en general la situación era más suave que la tuya, pero parecidísima. Vamos, seguro que no quiero hijos por haber vivido eso.
Te mando un gran abrazo, hermana. Mi solución ha sido vivir en otro país y hablar con ellos de vez en cuando por videollamada de cosas superficiales.