Mira, te voy a dar un consejo como hija de alcohólico y tú decides si lo tomas o no: mi padre es mi padre y le quiero muchísimo, pero ojalá mi madre se hubiera divorciado de él hace mucho. Me he criado entre discusiones y reproches, he llegado a animar a mi madre a irnos porque veía que la estaba destrozando anímicamente y un par de veces estuvo a punto, pero al final le daba pena y volvía. A día de hoy, las consecuencias de esa adicción nos condicionan y nos van a condicionar hasta que se muera, y seguramente después también. Y ojalá que tu pareja no sea tan vanidosa como mi padre y busque ayuda para salir de esto, pero mientras no lo haga créeme que lo mejor para ti y tu bebé es alejaros.