Habla sinceramente con él. Cuéntale cómo te sientes, cómo eres, etc. Si os habéis gustado supongo que habrá visto fotografías, ¿no? Si no es así y te atreves, intercámbialas con él. Si con todo sigue queriendo hablar contigo y verte, quedad. Eso sí, si algo de lo que te dice te molesta, díselo.