Si alguien quiere desaparecer, da igual que te acuestes esa misma noche que al mes o en la noche de bodas que va a escapar después por el balcón. Cada persona busca lo que le interesa y en principio no hay nada de malo en ello, pero si tú no tienes la iniciativa de decir lo que quieres con la premisa de «bueno, que vaya surgiendo si eso», otros te pondrán pautas sin preguntarte.
El buen sexo además de ser bueno es un detector de gente escurridiza. Duele, pero si no te vuelven a hablar, es que no valían la pena. Haz lo que tú quieras y pon tu propio ritmo, no tengas miedo de ser honesta. Si no te gusta, no te dejes meter en la dinámica del polvo a domicilio. Propón otros planes y si pasan, a otra cosa.
Y como te han dicho antes, quiérete, eso es lo primero.