En realidad, no es una montaña de una tontería, como dice GV. Ella ha accedido a ir de compras con él y elegir un vestido que les gustase a los dos, pero ella cuenta que él no dio el brazo a torcer. Si él es tan inflexible, por qué motivo habría de ser ella la flexible al completo? No me sirven argumentos como «por la pareja se hacen esfuerzos» porque claramente el no está haciendo el esfuerzo de respetarla ni abrir el abanico de prendas que aunque no sean su primera opción, le gusten a ella- que es quién lo va a llevar.
En realidad lo deseable sería que fuesen ambos, y estuviesen felices de las peculiaridades que caracterizan al otro. Que ella no viste al gusto de él? Bien, es que no es él, ella es ella y él es él. Ambos con capacidad para elegir, pues si ella viste de una forma y lo ha hecho durante los años que haya durado la relación, debería suponer exactamente el mismo problema que ahora elija ella qué debe ponerse. Es decir, ninguno.
No está mal elegir hacer ciertas cosas por alguien a quién queremos. Si eso de alguna forma nos hace sentir mal, debemos cuidarnos nosotros primero. Y si en ese intento de cuidarnos y priorizarnos, la otra persona cruza límites forzando «una tontería», mucho menos hay que ceder alegando todos los argumentos que he leído por ahí, de que no le cuesta nada, que madre mía el berrinche… Estamos minimizando algo que no se debe permitir.
Es que es tan sencillo como que él puede sugerirle llevar algo más elegante, menos estampado… lo que sea. Pero la última palabra la tiene ella.
Y si realmente lo que ocurre es que él tiene inseguridad, esa reunión le da respeto… eso es COSA DE ÉL, y no puede proyectar eso en forzar a nadie a hacer algo con lo que no se sienta cómodo/a.
A mí no me gustaría sentir que mi novio quiere «anularme» para no pasar una vergüenza y encajar dentro de un grupo. Yo soy como soy y sé cómo actuar, y mi pareja tiene que confiar plenamente en mí y en ello para que me sienta respetada. Y eso va desde cosas muy importantes como hacerme cargo por ejemplo de la casa de ambos si él se va de viaje, cuidar a nuestros hijos, manejar nuestro dinero, o cosas tan aparentemente estúpidas y nimias como elegir yo misma la ropa para un evento, qué bragas y calzado me pongo para ir a hacer deporte, o elegir una marca nueva de papel del WC.