Yo ya es que ya no me ando con sutilezas. Mi madre es la persona más criticona que existe y una maleducada (se pone a decir las cosas en alto y lo oye cualquiera), y cuando salimos la pongo sobre aviso: vamos a ir a tal sitio. Como te escuche hablar sobre alguien, o sobre mí, me levanto y me voy. Y no daré más explicaciones. Tú decides.
Con el tiempo, un par de veces que la he dejado en el sitio y otro par que le he colgado el teléfono ha dejado de hacerlo. Tienes todo el derecho a poner límites, y si tienen algún comentario se lo pueden decir a la pared, no a ti.
Y en cuanto a tu chico, confía en que simplemente se comportará de forma agradable y se integre sin forzar, si la conversación no le es particularmente interesante siempre puedes ser tu la que hable con él de otros temas, y dejar a los demás que hablen de lo que quieran. Muchos ánimos!