Vive en tu casa, come de tu comida y se ducha y se calienta con tu agua y tu calefacción. Eres su pareja, no su madre. ¿Por qué no tendría que pagar?
Si está viviendo allí de forma permanente os tenéis que sentar a la mesa y hablar las cosas, con el dinero a la vista. «Mira, yo cobro -x- y no me puedo permitir estar pagando lo mío y lo tuyo» y repartir gastos. Puede que no el 50%, porque tu tienes un hijo adolescente y no tiene porque pagar por tu hijo tampoco, pero el alquiler si que debería ir al 50% y los suministros como poco que aporte él un 30%. Respecto a la compra, en mi casa tenemos una norma y es que se compra lo básico e indispensable. Si alguien quiere un capricho (Si, la pepsi es un capricho, igual que las patatas fritas o las chuches) se lo paga de su bolsillo. Igual que también es un capricho comprar café de capsulas o de marca, o el colacao… todo lo que no sea de uso común para todos y encima se sea quisquilloso con las marcas… es capricho. Puede que sea un poco radical, pero al final de mes se nota muchísimo en la economía familiar.