Pues me parece fantástica la actitud de tu marido y la tuya deja bastante que desear. Si tu exmarido ha decidido no premiar a tu hijo por su bajo rendimiento académico creo que tú no eres nadie para recriminárselo. La que tiene una mala actitud eres tú por buscar excusas para su bajo rendimiento y para criticar lo que hace tu exmarido cuando está en su casa y con sus normas.
Por cierto, lo de que el cambio es muy grande y todas esas cosas, en fin, para quien se lo crea, hay que dejar de sobreproteger a los críos, y ver un poco más allá de nuestros ojos.