De quién es la boda? Pues os vestís como os de la real gana. Yo también me caso este año y mi suegra aunque es maravillosa, no está de acuerdo con la mayoría de las decisiones que tomamos. Resultado: me da igual. Es mi boda, yo decido. Su papel es ir. Punto. No tiene que opinar sobre nada y si opina la respuesta es: a mí me gusta o es lo que nosotros queremos. No te amargues, no te cabrees, si son así lo único que quieren es precisamente eso, amargar, así que te pones derecha y les contestas que es lo que vosotros queréis, no hay más que discutir.