¿Te preocupa que un señor que se ha metido a vivir a tu casa se sienta excluido por no poder reñir a tu hijo con discapacidad más que cómo está llevando tu hijo con discapacidad una invasión de su hogar sin adaptación con psicólogos y expertos? Léete y toma las decisiones correctas, que ya sabes cuales son, coño ya