Para nada eres mayor para cumplir sueños o metas. También aprendí un idioma, de los complejos ya mayor, y tuve que escuchar varias veces aquello de que «estaba loca a mi edad». Seguí en mi empeño y quién me iba a decir, que un año y medio después (con el finiquito y en un momento de paro laboral forzado) me marché tres meses a vivir con una familia nativa. Y no era la más mayor, ya que encontré a otro estudiante de mi edad viviendo con esa familia. Fue de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. La experiencia en el extranjero la busqué a través de una empresa de intercambio de estudiantes a través de una búsqueda e Google. Y no me paró la edad. En mi clase había estudiantes que estaban estudiando ese idioma para viajar durante su jubilación. Y nunca sabes si lo puedes sacar partido en tu nuevo idima.
Con respecto a los viajes, hay un foro de mujeres (Focus on Woman) que se dedican a organizar viajes para mujeres, y no solo turísticos, sino que organizan reuniones o encuentros con otras mujeres del lugar para conocer mejor su cultura.
Tengo un familiar viudo en plena tercera edad que conoció (hace 10 años) a su actual compañera. Además, los amores maduros se llevan más desde la tranquilidad y con menos espectativas, son más prácticos.
Y con respecto al trabajo, hay en Linkedin profesionales freelance que te pueden ayudar a orientar esta nueva etapa laboral o reorientar tu futuro laboral hacia los caminos que más te gusten.
Desde mi experiencia te animo a que hagas lo que te motive y te haga feliz. Además los 40 son los nuevos 30. Estás en tu mejor momento.