Pero sigues sin llevar a tu hijo al MEDICO, para que le de ANTIBIOTICOS, por los «arañazos tan profundos» que le hizo ese gato. Parece que la de la poca empatía hacia su propio hijo eres tú.
Para la próxima no dejes al niño fuera de la casa para coger sus cosas, lo metes dentro otra vez.
La vecina tiene culpa en parte pero TÚ también la tienes, algo que NO QUIERES ASUMIR.