Entré a la universidad con 37 años separada y con tres hijos y después comencé mi nueva andadura como educadora social. Con 50 años hice Criminología y trabajé hasta que me lo impidió una neurodegenerativa con 55 años. Ahí empecé a escribir y el año pasado me publicaron mi primer libro. Imagínate la de cosas que pueden hacerse después de los 40 años, ahora justo empiezas a vivir. Ánimo que tú puedes.